Entrevista a Lucía Abigaíl Jara Masías, estudiante de 22 años, coautora del artículo científico "Descripción morfológica de los otolitos sagitta del gobio", publicado recientemente en la revista "Nótulas Faunísticas" de la Fundación de Historia Natural Félix Azara.
Lucía Abigaíl Jara Masías es oriunda de Pomona, en el Valle Medio de la Provincia de Rio Negro. Desde hace 4 años cursa la Licenciatura en Ciencias del Ambiente de la UNRN y además trabaja en el horario de mañana: se autodefine como proveniente de una familia trabajadora y en especial de mujeres independientes.
¿Por qué decidiste estudiar la Licenciatura en Ciencias del Ambiente de la UNRN, y qué fue lo que despertó el interés por comenzar a investigar?
Lucía Abigaíl Jara Masías: En el año 2020 (plena pandemia), encontré en Youtube documentales del canal Encuentro sobre Parques Nacionales. Eso despertó interés en mí, conforme iba avanzando el año y posteriormente, el año 2021 encontrándome en quinto año tenía que decidir qué y dónde estudiar. Primero, tomé la decisión de vivir en Viedma, siendo una ciudad cercana a mi pueblo, luego investigando en la página de la Universidad encontré la carrera Licenciatura en Ciencias del Ambiente, leí el programa de estudios donde además de relacionarse con la parte ambiental hace mucho hincapié en la mirada sociopolítica sobre estos temas. Así que no dí muchas vueltas, fue una decisión clara. En cuanto al interés en investigar, de chica tenía la típica fantasía de científica con guardapolvo blanco, probetas y sustancias de colores que hacen ¡pooff!, pero sinceramente de más grande no lo veía posible. Hasta que comencé a cursar y aprendí que científica no es solo la que está detrás de un guardapolvo, sino también es la que sale al campo, se moja y embarra y sobre todo tiene contacto con la sociedad buscando nuevos descubrimientos para compartirlos con la comunidad.
¿De que se trata tu investigación y cómo y con quienes llevaron adelante esta iniciativa?
LAJM: El año pasado, en una clase de Energías Alternativas conversando con la profesora Andrea Tombari, me comentó sobre un proyecto de investigación en curso, sobre la colección y registro de otolitos de peces del río Negro (estructuras pequeñas del oído interno que participan en el equilibrio y audición). A partir de ese trabajo, surgió la idea de fotografiar dichas estructuras, ya que tienen relevancia en la identificación de cada especie y en la historia de vida de los ejemplares. A partir de esta idea conversada, me sumé a la investigación y sobre todo aprender a extraerlos, fotografiarlos y describirlos. Posteriormente, registrarlos en una base de datos. Luego, a partir del hallazgo realizado por la Dra. Tombari, sobre la presencia de Tridentiger bifasciatus (Gobiiformes, Gobiidae) en las aguas del río Negro, aporté analizando sus otolitos, contemplando las diferencias y semejanzas que presenta con ejemplares en su distribución original. Todo esto me permitió escribir, por primera vez y con mucha incertidumbre, los resultados de investigación, presentarlos junto con el laboratorio en la Jornadas de Jóvenes Investigadores y Extensionistas 2025, en la ciudad de La Plata. Posteriormente, desde el Laboratorio de Ecología y Calidad Ambiental Acuática, nos propusieron, junto a mi compañera Sofía (Sofía Belén Córdoba Gironde, estudiante avanzada de la carrera, ya con experiencia previa en otras investigaciones) presentar nuestros resultados en una revista científica.
¿Qué peligros y dificultades representa la presencia de especies exóticas en este ecosistema?
LAJM: En primera instancia tenemos que aclarar que: el hecho de que ciertas especies sean exóticas, no implica necesariamente que sean invasoras, esto depende de la capacidad que tenga de desplazar otras especies o modificar el ambiente. Debido a que el hallazgo y estudio es muy reciente, no contamos con información suficiente para afirmar que la especie sea invasora. Para ello faltan más estudios sobre su impacto en la región. Por lo tanto, invitamos a la comunidad a participar de la investigación con donación de ejemplares y/ o información que tengan acerca de los mismos. Nuestro laboratorio ya trabaja con pescadores que nos ayudan en esta tarea y el descubrimiento de la presencia del gobio en nuestras aguas, fue justamente por un pescador que nos pidió identificar lo que había pescado.
Por último, ¿qué le dirías a las y los estudiantes sobre esta experiencia en cuanto a la investigación?
LAJM: Que se animen, que vean más allá de la teoría de cada materia, salgan de su zona de confort, experimenten y sobre todo sean curiosas y curiosos, que se animen a sacar todas las dudas que tengan con los profes de sus carreras. El miedo y la incertidumbre son parte del impulso que a veces necesitamos para poder animarnos. Como mencioné anteriormente, además de estudiar estoy trabajando. Se vuelve un poco una dificultad, sí, pero no es algo imposible, voy a un ritmo distinto y busco la manera de avanzar de acuerdo a mis tiempos. Estudiar y trabajar es la realidad de muchas/os chicas y chicos universitarios, por lo que les recomiendo que se animen a ser parte de algo tan maravilloso como lo es la ciencia.
Quiero agradecer a la Dra. Tombari y al equipo del Laboratorio de Ecología y Calidad Ambiental Acuática por la oportunidad y los conocimientos que me brindan. A mi familia, amigas/os, a mi compañero por acompañarme en este camino y escucharme hablar del ambiente, peces y otolitos. Y a mi mamá, toda mi vida. Gracias por brindarme el espacio para contar algo tan lindo como lo es la investigación.
Para acceder al artículo completo "Descripción morfológica de los otolitos sagitta del gobio. Tridentíger bifasciatus (GOBIIFORES,GOBIIDAE)", ingresar aquí.
Fotos: Sofía Belén Córdoba Gironde; y Andrea Tombari junto a Lucía Abigaíl Jara Masías.
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