La Lic. Marina Quiroga defendió su tesis del Doctorado en Ciencias Biológicas, donde investigó cómo la irrigación artificial transformó el Valle Inferior del Río Negro en una "isla ecológica" funcional, analizando la macrofauna del suelo y destacando a las lombrices como ingenieras que mejoran la estructura terrestre.
El pasado 1 de julio Marina Quiroga presentó el estudio "Efecto de diferentes usos de la tierra y de las prácticas de manejo de cultivos de nogales (Juglans regia) sobre la macrofauna edáfica y el proceso de descomposición de residuos vegetales en Norpatagonia", que desarrolló en el marco del Doctorado en Ciencias Biológicas de la UNRC, con lugar de trabajo en la Sede Viedma del Centro de Investigaciones y Transferencia de Río Negro (UNRN-CONICET). La tesis doctoral estuvo dirigida por el Dr. José Camilo Bedano y la Dra. Anahí Domínguez, ambos de la UNRC y el Dr. Roberto Simón Martínez, de la UNRN. En tanto que el jurado evaluador estuvo integrado por la Dra. Lucía Vivanco (UBA), los Dres Antonia Josefina Oggero y José Waldemar Priotto (UNRC).
En su tesis, la Lic. Quiroga investigó cómo la irrigación artificial transformó el Valle Inferior del Río Negro en una "isla ecológica" funcional. El estudio analiza la macrofauna del suelo, destacando a las lombrices como ingenieras que mejoran la estructura del suelo y aceleran la descomposición de residuos. Los hallazgos demuestran que los usos permanentes de la tierra, como la fruticultura de nogales, sostienen comunidades biológicas más ricas que los cultivos anuales. Además, se proponen estrategias de manejo sustentable, tales como reducir el laboreo y mantener coberturas vegetales, para proteger la salud del suelo, subrayando que la intervención humana estratégica es vital para mantener la biodiversidad y la productividad en esta región norpatagónica.
Principales hallazgos y filtros evaluados
El Valle Inferior del Río Negro (VIRN) funciona como una "isla ecológica" inmersa en una matriz semiárida. En este escenario, la tesis demuestra que la implementación del riego artificial actúa como el motor de cambio clave que removió la limitación hídrica natural de la región, permitiendo la construcción de nuevos nichos donde se han establecido comunidades de organismos (en su mayoría de carácter exótico) que desempeñan funciones ecológicas esenciales.
¿Por qué estudiar la macrofauna del suelo?
En este grupo se encuentran organismos visibles a simple vista, como las lombrices y diversos artrópodos, los cuales cumplen roles ecológicos fundamentales. Las lombrices, en particular, actúan como ingenieras del ecosistema. Esto significa que su actividad mejora la estructura del suelo y la infiltración del agua, a la vez que dinamiza la descomposición de los residuos vegetales. De esta manera, transforman el ambiente y generan mejores condiciones para el desarrollo de otros organismos. Además, debido a que son muy sensibles a las perturbaciones humanas, resultan ser muy buenos bioindicadores para evaluar la salud del suelo.
Para comprender cómo se configuran estas comunidades, la tesis evaluó una jerarquía de filtros ecológicos, de PAISAJE , USO DE LA TIERRA, MANEJOS AGRÍCOLAS, SUELO, cuyos hallazgos más destacados son:
A nivel de Paisaje, se comprobó que aumentar la heterogeneidad composicional del paisaje circundante, mediante una mayor variedad de coberturas productivas y áreas naturales/seminaturales, favorece a la fauna del suelo. Asimismo, se identificó un claro efecto positivo de los márgenes vegetados en caminos y canales, los cuales funcionan como refugios y corredores biológicos fundamentales, favoreciendo especialmente a las lombrices dentro de los lotes.
Filtro de uso de la tierra y manejo local: los usos con coberturas permanentes y semipermanentes (fruticultura y pasturas) mostraron las comunidades más abundantes y diversas frente a los sistemas anuales (horticultura y cereales). Específicamente dentro de los montes de nogal, el estudio demostró que el manejo afecta la salud del agroecosistema a través de la intensidad del laboreo de suelo, la frecuencia de riego y el volumen de la vegetacion herbacea en el sector entre lineas de plantacion.
Puntualmente se demostró que: minimizar la frecuencia de labranza favorece comunidades más abundantes de lombrices y la acumulación de Materia Orgánica Particulada (MOP); que implementar pulsos de riego más frecuentes, no necesariamente aumentando el riego total, contribuye de forma directa a la actividad de la macrofauna y el proceso de descomposición de la materia orgánica; y que dejar crecer o sembrar cubiertas herbáceas densas y diversas en el sector de entrelíneas mejora sustancialmente las condiciones para la fauna del suelo y la acumulación de materia orgánica.
En síntesis, a partir de la evidencia de esta tesis se pueden realizar una serie de recomendaciones prácticas y de planificación orientadas a favorecer la salud del suelo y la sustentabilidad productiva:
- Fomentar los usos de la tierra para Fruticultura y Pasturas, por sobre los usos anuales, como estrategia clave para mantener la biodiversidad edáfica y los procesos biológicos.
- Favorecer paisajes más variados y equitativos y puntualmente conservar y favorecer las áreas vegetadas en los bordes de camino y canales.
- En montes de nogal: reducir la intensidad de laboreo, aumentar la frecuencia de riego e implementar cubiertas herbáceas densas en las entrelíneas.
Este estudio se realizó gracias a una beca de formación doctoral otorgada por el CONICET y al financiamiento de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). Sin embargo, “este logro se concreta en un escenario de profunda preocupación debido al desfinanciamiento y al nulo apoyo que se le da a la ciencia y a las universidades públicas, que ponen en riesgo el desarrollo tanto de las vocaciones científicas como cualquier avance que nos permita construir una mejor convivencia con nuestro ambiente”, destacó la flamante Doctora en Ciencias Biológicas, Marina Quiroga.
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