Tres cohortes, más de un centenar de personas formadas y una misma convicción: que el acompañamiento en contextos de vulnerabilidad requiere herramientas, trabajo colectivo y una mirada centrada en los derechos. Con ese objetivo, la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro consolidó la Diplomatura de Extensión en Operadoras/es Sociocomunitarios, una propuesta que ya muestra su impacto en instituciones y organizaciones dedicadas al cuidado y la inclusión social.
La diplomatura, de 300 horas de duración y modalidad bimodal, fue desarrollada en 2022, 2023 y 2026 desde la coordinación inicial de Bibiana Misischia y en esta última por Mirta Elvira, quien actualmente dirige la Subsecretaría de Extensión de la Sede Andina. A través de una formación que integra contenidos teóricos, prácticas territoriales y trabajo con organizaciones sociales, quienes participaron incorporaron herramientas para intervenir en ámbitos vinculados a la salud comunitaria, la niñez, la discapacidad, las adicciones y otras situaciones de vulnerabilidad.
Uno de los datos más destacados de esta edición fue que los y las 22 estudiantes que comenzaron la cursada finalizaron la diplomatura, consolidando un trayecto formativo que combinó clases teóricas, prácticas territoriales y trabajo con organizaciones sociales.
Más allá de los contenidos, uno de los principales resultados se refleja en la transformación de las prácticas cotidianas de quienes cursaron la diplomatura.
"La diplomatura me permitió superar estigmas y comprender profundamente el enfoque sociocomunitario. También pude entender cómo llevar a la práctica la grupalidad que trabajábamos en las clases", expresó Viviana Sánchez, quien además destacó que la formación le permitió incorporar herramientas para fortalecer su trabajo desde una perspectiva de derechos.
Una experiencia similar compartió Mabel Torres, trabajadora de la Secretaría de Niñez, quien valoró la posibilidad de aplicar los conocimientos en su tarea cotidiana. "Esta diplomatura es una herramienta fundamental para mi desempeño laboral en la Secretaría de Niñez. La salud mental implica una labor de cuidado, que es precisamente lo que hago a diario", afirmó. Para ella, además, completar la diplomatura significó cumplir "una materia pendiente personal".
"Las universidades públicas tienen la responsabilidad de formar profesionales capaces de intervenir sobre los problemas reales de sus comunidades. Cuando la formación se articula con el territorio, el conocimiento vuelve a la comunidad transformado en mejores prácticas y mejores políticas públicas", señaló el vicerrector de la UNRN Sede Andina, Diego Aguiar.
A lo largo de sus tres ediciones, la diplomatura articuló prácticas con organizaciones e instituciones como Hogar Emaús Bariloche, Fundación Gente Nueva, Camino Abierto, Asociación Civil El Brote y Fundación San José Obrero, entre otras. Además, distintos dispositivos comunitarios incorporaron o reconocieron el trabajo de personas egresadas de la propuesta, fortaleciendo las redes de cuidado y acompañamiento construidas entre la Universidad, el Estado y las organizaciones sociales.
Las dos primeras cohortes fueron financiadas por la Secretaría de Políticas Universitarias y la edición 2026 por el Ministerio de Desarrollo Humano de Río Negro, lo que permitió garantizar el acceso gratuito a la formación. Con tres cohortes desarrolladas, la Diplomatura de Extensión en Operadoras/es Sociocomunitarios se consolida como una propuesta de extensión universitaria que fortalece el trabajo cotidiano de quienes intervienen en los escenarios más complejos del entramado social.