La iniciativa tuvo su origen en la Sede Atlántica, a través de su Consejo de Docencia, desde donde se impulsó la propuesta de reconocimiento a una figura cuya actuación resultó decisiva para la creación y consolidación de la Universidad Nacional de Río Negro. Posteriormente, la propuesta fue elevada para su consideración al Consejo Superior de Docencia, Extensión y Vida Estudiantil, que la aprobó por unanimidad, expresando de este modo el reconocimiento institucional de toda la universidad.
Los fundamentos de esta distinción se sustentan en el papel central que desempeñó Miguel Ángel Pichetto en la creación de la UNRN. En su carácter de senador nacional, fue quien presentó el proyecto de ley que dio origen a la Universidad Nacional de Río Negro, sancionado como Ley Nº 26.330 en el año 2007, y quien además encabezó las gestiones legislativas y presupuestarias que hicieron posible su puesta en funcionamiento a partir de 2008.
“Es bueno y sano honrar la memoria institucional. La UNRN es un proyecto que se originó en 2007 en la figura de Miguel Ángel Pichetto. Fueron tres los artífices fundamentales: Miguel Ángel Pichetto, nuestro rector Juan Carlos Del Bello y la presidenta de entonces, Cristina Fernández de Kirchner. Dos de ellos ya fueron distinguidos en nuestra universidad; Pichetto es el único de ellos que queda pendiente. Sin ese actor clave, hoy no tendríamos esta universidad. No fue solamente quien tuvo la iniciativa sino que acompañó esa iniciativa desde el Senado de la Nación para que la Universidad cuente con todos los recursos. Esta distinción es un acto de justicia histórica y honra la pluralidad de ideas y voces de esta institución”, mencionó el rector Anselmo Torres quien presidió el Consejo Superior.
Para la comunidad universitaria, aquella decisión política constituye un hecho histórico de enorme trascendencia. La creación de la UNRN permitió ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior en toda la provincia de Río Negro y en la región patagónica, transformando la vida de miles de estudiantes que pudieron desarrollar sus trayectorias académicas sin verse obligados a abandonar sus lugares de origen.
La expansión de la educación universitaria pública en territorios históricamente alejados de los grandes centros urbanos significó también una apuesta estratégica al desarrollo regional, a la producción de conocimiento y a la formación de profesionales comprometidos con las necesidades de sus comunidades. En ese sentido, durante el tratamiento de la propuesta se destacó que la creación de la UNRN fortaleció el federalismo educativo y contribuyó a consolidar capacidades científicas, tecnológicas y profesionales en una de las regiones más extensas y complejas del país.
Asimismo, el reconocimiento valora una trayectoria pública caracterizada por la defensa del diálogo democrático, la construcción de consensos y el fortalecimiento de las instituciones republicanas, principios que forman parte de los valores que la Universidad promueve y sostiene.
Con el otorgamiento de este Doctorado Honoris Causa, la Universidad Nacional de Río Negro no solo reconoce una trayectoria política de relevancia nacional, sino que también reafirma la importancia de preservar su memoria institucional y de valorar las decisiones públicas que hicieron posible la existencia, el crecimiento y el desarrollo de esta casa de estudios, hoy plenamente integrada a la vida social, cultural, científica y productiva de la Patagonia argentina.