La profesora emérita de la Universidad Nacional de Río Negro fue reconocida por su destacada trayectoria en el campo de la antropología, con aportes fundamentales al estudio de los pueblos originarios y las políticas de alteridad en Argentina y América Latina. Su trabajo con comunidades indígenas y en el ámbito académico, la posiciona además como candidata al Konex de Platino.
La investigadora superior retirada del CONICET y profesora emérita de la Universidad Nacional de Río Negro, Claudia Briones, fue seleccionada para el Premio Konex - Diploma al Mérito, distinción que recibirán 100 personalidades destacadas de la Argentina. A su vez, en septiembre, tendrá la posibilidad de recibir el Konex de Platino dentro del quinteto de las Ciencias Antropológicas, en la cual se encuentran también María Constanza Ceruti, Rafael Goñi, Carlos Somigliana y Guillermo Wilde.
Briones es actualmente Profesora Emérita de la UNRN. Fue parte fundadora de la carrera de Ciencias Antropológicas en los primeros desarrollos de la UNRN en Bariloche y de la creación de la Especialización en Peritajes Antropológicos, ambas en conjunto con un equipo de docentes e investigadoras/es. A su vez integra los comités académicos del Doctorado y del Posdoctorado en Ciencias Sociales y Humanidades de la UNRN.
Su carrera se inició en la UBA, donde conformó y trabajó en distintos equipos, junto a otros destacados antropólogos y antropólogas y se radicó en Bariloche para fundar la carrera que comenzó en 2009. Obtuvo su doctorado en Antropología en la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos y se jubiló como investigadora superior del CONICET con lugar de trabajo en el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDyPCa) de la UNRN, del cual fue su primera directora.
Su trayectoria se enfocó en el acompañamiento de los reclamos de los pueblos originarios de la Patagonia, donde trabajó los conceptos de aboriginalidad y las formaciones de alteridad, analizando cómo los Estados nacionales construyen la idea del “otro” en relación a qué lugar ocupa en relación con un supuesto "nosotros" nacional. Briones resalta la importancia de aprender directamente de las luchas indígenas para refinar sus teorías. Esa perspectiva le permitió encontrar –siempre en un trabajo colectivo-, y a partir de pensar los procesos históricos contextuados, algunos conceptos claves para pensar la problemática.
Su primera diferenciación fue del orden de la contextualización, cuestión que pudo pensar en conjunto con antropólogos estadounidenses y australianos con los que trabajó. Comprender que no puede haber una mirada homogénea sobre el indigenismo, ya que cada país y región tiene maneras diferentes de actuar y alterizar a los pueblos originarios. E incluso que éstos tampoco se perciben ni como minoría ni como un simple "grupo étnico", etiquetas que suelen provenir de marcos teóricos académicos que buscan definiciones universalistas.
Briones propone el concepto de "formaciones nacionales de alteridad" para explicar cómo cada país (o incluso cada provincia) define y ubica a los pueblos indígenas de manera particular dentro de su imaginario nacional.
Con el análisis contextual pudo profundizar en las dinámicas en las que los estados reconocen o no derechos de estos pueblos o efectivizan políticas de reconocimiento. Así definió la idea de “topes al reconocimiento”, concepto acuñado por Claudia Briones y su equipo para describir cómo, durante la época de las reformas constitucionales en América Latina, la implementación de derechos indígenas encontró límites o sesgos específicos dependiendo de cada país y su manera de pensar la “nación”.
Por ejemplo, Briones señala que en la época de las reformas constitucionales, fue más "fácil" para países como Colombia, Bolivia o Brasil reconocer derechos a la tierra y territorios, mientras que en Chile se priorizaron políticas de salud complementaria. En Argentina en cambio, se encontró una alta resistencia a “asegurar la posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan y entregar otras aptas para el desarrollo humano", como dice la constitución nacional. Como explicó ella misma: “La ley 26160 tuvo que ser prorrogada 4 veces y el gobierno actual anuló el último decreto de prorroga (antes las prórrogas fueron por ley). Y eso que solamente hablaba de hacer un registro de comunidades y prohibir desalojos”.
Briones cumplió también un rol fundamental en la creación de la Especialización en peritajes antropológicos, una propuesta innovadora a nivel nacional de formación de posgrado creada en la UNRN. Esta especialización es única en Argentina y surge como respuesta a la creciente demanda en los procesos judiciales, de especialistas que puedan interpretar los conflictos. Se trata de una instancia de formación técnica y reflexiva que prepara a los antropólogos para actuar como expertos en juicios, intentando tender puentes entre el conocimiento científico social y el sistema legal.
Sus libros más destacados, que resultan de lectura obligatoria en las facultades de antropología son: La alteridad del Cuarto Mundo (1998, Ediciones del Sol), donde analiza la construcción de la identidad indígena; Cartografías argentinas: políticas indigenistas y formaciones provinciales de alteridad (2005, Antropofagia), centrado en los modos en que el Estado produce y regula la diferencia; y Conflictividades interculturales. Demandas indígenas como crisis fructíferas (2019, Editorial Universidad de Guadalajara, entre otras coediciones), en el que aborda las disputas contemporáneas en torno a territorio, derechos y reconocimiento.
Sus últimas investigaciones han quedado enfocadas en la expresión y reconocimiento de subjetivaciones cívicas socioculturalmente diversas en la Patagonia norte, al haberse desempeñado como Responsable Académica del Proyecto de unidad ejecutora IIDyPCa, "Demandas y Políticas interculturales en la Patagonia norte: Expresión y reconocimiento de subjetivaciones cívicas socioculturalmente diversas" (2018-2023).
El 8 de septiembre Briones, junto a los y las 99 personalidades seleccionadas, recibirá su Diploma al Mérito en un acto que se realizará en la Facultad de Derecho de la UBA (CABA). Posteriormente el Gran Jurado, presidido por Aída Kemelmajer, Pablo Gerchunoff y José Emilio Burucúa, seleccionarán entre cada quinteto a los premios de Platino, ceremonia prevista para el 10 de noviembre de este año.
Foto: Marcelo Martínez