La integralidad de las funciones universitarias (docencia, investigación y extensión) constituye un eje transversal en permanente construcción dentro del sistema universitario. En esta línea, el proyecto dirigido por el docente *Santiago Conti se materializa en un dispositivo original patentado de «iluminación pública a demanda». Esta iniciativa permitió articular la formación estudiantil con el desarrollo tecnológico, poniendo en práctica el concepto y diseño de «iluminación respetuosa» en el marco del Plan Director de Iluminación Respetuosa elaborado por la Junta Vecinal de Villa Los Coihues.
Se trata de una experiencia y ejercicio que combinó/a, quizá de modo poco frecuente y desde una perspectiva particular, los componentes, funciones y prácticas universitarias de docencia-extensión-investigación y desarrollo tecnológico alcanzando -con el patentamiento- la protección tecnológica, en un proceso compartido de retroalimentación y construcción conjunta con estudiantes (actualmente egresados de la UNRN) y la Junta Vecinal (JV) del barrio Villa Los Coihues, a través de vecinas y vecinos activos y participantes de la Comisión de Hábitat y Ambiente. De esta manera, es factible concebir la integralidad de la extensión como transversalización de prácticas y enfoques propios, hacia los demás campos, funciones y componentes de la UNRN, ya que en el marco de la docencia, así como en el diseño de investigación, desarrollo y pruebas piloto, integrantes de la JV Villa Los Coihues fueron parte protagonista de todo un proceso colectivo. Podría entenderse que la combinación y articulación de funciones y componentes universitarios (entendida como integralidad) está puesta en función de un horizonte y método claves que opera fundamentalmente en un ida y vuelta, en un compromiso para el pensamiento y la acción conjunta, entre el equipo de la UNRN (docente y egresados) con los integrantes de la JV del barrio Villa Los Coihues.
En términos de literatura académica actual, la trayectoria y experiencia realizada es factible pensarla como enfoque y proceso de co-innovación, inspirado en la investigación-acción-participativa (IAP), con apoyatura en lineamientos y estudios de la Psicología Comunitaria Latinoamericana, las Tecnologías Sociales y las perspectivas de la innovación social, la Extensión Crítica y los Estudios Críticos del Desarrollo y el Ambiente.
Personal y profesionalmente, comentaba Santiago, la experiencia permitió combinar y poner en ejercicio enfoques de trabajo, a partir de una materia que viene evidenciando buenos resultados en el proceso pedagógico y formativo, donde cada cuatrimestre se abordan temas distintos (siempre depende del actor) y eso moviliza porque requiere ponerse a estudiar sobre el tema que sea (presencia de jabalíes, protección de personal combatiente forestal, gestión del tránsito, estrategias de comunicación y evacuación ante emergencias, circuitos cortos de comercialización regional de chivos y corderos con la Red de Organizaciones de la Región Sur, entre otros tantos). La potencialidad de un enfoque y ejercicio de estas características facilita aquello planteado por Mato (2018) respecto de cómo la vinculación universitaria permite visibilizar futuras líneas de investigación y desarrollo en temas que, según Thomas (2011) son recurrentes, endémicos o estructurales de nuestra región.
En diálogo con Santiago Conti*
Santiago Conti es el profesor a cargo desde 2019 de la materia “Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental” de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). Es Investigador Adjunto del CONICET, con lugar de trabajo en el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDYPCA-UNRN-CONICET). En cuanto a su formación es licenciado y doctor en Psicología (UBA), magíster en Psicología Comunitaria (UChile), diplomado en Desarrollo Local y Economía Social (FLACSO).
-Los problemas y el contenido disciplinar: ¿cómo se plantea esa relación?
La materia “Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental” es una materia optativa que en la actualidad está ofrecida para las carreras de Ing. Electrónica, Ing. en Telecomunicaciones, Ing. en Computación, Lic. en Economía e Ing. Ambiental. Desde el inicio de la materia se propone problematizar el rol de la intervención técnica. Con teorías y conocimientos de distintos enfoques y disciplinas se van planteando aspectos y preguntas cruciales: ¿Qué es un problema socioproductivo y/o socioambiental? ¿Qué experiencias hay en los actores de nuestro territorio? ¿Quién define cuál es el problema y cómo se aborda? En síntesis, no hay un a priori, no hay una definición previa del tema a abordar. Sólo preguntas y planteos. También importa conocer los intereses temáticos de las y los estudiantes, sus inquietudes, qué los moviliza.
Luego, a partir de tomar contacto con distintos actores es donde cada grupo empieza a conocer una temática. Para el caso de las “Iluminación pública a demanda”, fue un planteo y un pedido realizado por la JV del barrio Los Coihues (ubicado cercano al Lago Gutiérrez en Bariloche) hacia la materia/estudiantes, respecto de la posibilidad de abordar y aportar al Plan Director de Iluminación Respetuosa elaborado por ellos en 2017.
Allí, se produce la “vuelta” al aula, es decir, el movimiento desde afuera de la universidad hacia adentro de la universidad como pieza fundamental de lo que se denomina curricularización de la extensión. En este caso, a partir de los distintos temas o inquietudes que un actor social comenta/ofrece, cada grupo realiza un análisis documental de noticias, artículos científicos, documentación técnica sobre la temática del actor/tema elegido.
Luego, se diseña protocolo de entrevista dirigido a algún referente barrial o institucional (según el tipo de actor), para conocer cómo se aborda la temática desde esa perspectiva. De allí, se realizan técnicas cartográficas, para identificar actores involucrados en el abordaje de los temas/problemas de interés. Y luego, se propone que cada grupo profundice y enfoque sobre alguna arista o alguna temática específica, sobre la cual se vuelve a estudiar antecedentes, se consulta o entrevista a referentes en el tema, y se tratan de identificar soluciones disponibles en el estado de la técnica o abordajes que se utilizan en otras ciudades, provincias o países. Es decir, se busca ir armando un modelo de abordaje a partir de distintos niveles de complejidad y de experiencias organizativas y territoriales. Por último, cada grupo tiene que avanzar en la creación o imaginación de alguna “propuesta de mejora”, la cual tiene que ajustarse a necesidades y características del actor con el que se está trabajando, y se solicita que se explore y detalle con la mayor precisión posible cómo se podría llevar adelante (quién lo implementaría, cómo se construiría, con qué materiales, quiénes serían los usuarios, cuáles son los límites u obstáculos posibles, entre otras variables). Se trata de un espacio curricular de enseñanza aprendizaje que contempla la participación de los actores sociales durante todo el desarrollo de las actividades.
Conocimiento situado: todo este proceso grupal se retroalimenta constantemente en cada clase, intercambiando ideas y hallazgos de cada grupo, pensando alternativas, orientando cómo formular, cómo escribirlas, cómo estructurar eso que se va conociendo. En simultáneo, cada una de estas etapas, se va documentando, cada grupo tiene entregas escritas parciales de cada fase de trabajo (como avances de informe parciales) lo cual al finalizar la materia termina dando cuerpo a un informe complejo, extenso, que empieza desde un tema general, se presenta y describe la metodología de trabajo empleada, y se van presentando los distintos resultados y hallazgos que se que fueron encontrando. Por último, se presentan las “propuestas de mejora”, se analiza en qué medida podría contribuirse desde la materia y otros actores del sistema a dicha solución y se explicitan las limitaciones que pueden encontrarse.
2- Cómo se da el proceso en las y los estudiantes
En un principio, claramente, los temas y los enfoques teóricos les resultan extraños. La literatura de la materia es muy distinta a lo que vienen leyendo en sus carreras, así que hay todo un proceso allí (paciencia, dirá el director). Es necesario e importante saber que la mayor parte de los estudiantes al momento de empezar a cursar no sabe de qué trata la materia. Principalmente es la posibilidad de cumplir con el requisito mínimo de materias optativas; en menor proporción, algún compañero/a comentó o recomendó la materia. Por lo tanto, los temas y enfoques son nuevos, y en general tampoco se tiene mucho conocimiento al momento de iniciar la cursada. Luego, la materia les permite ir comprendiendo que los abordajes en estas temáticas son complejos, que no hay una única respuesta que solucione todo problema, que es importante conocer las miradas y perspectivas de los actores, y también que las ciencias sociales tienen mucho para aportar en problemáticas productivas, ambientales, incluso desde abordajes o soluciones tecnológicas (en términos de tecnologías “duras”). Se apunta a que se pueda ofrecer a todos los estudiantes una formación integral, vinculada con la realidad y con el compromiso por mejorarla.
Por otro lado, este recorrido y trayectoria no hubiera sido posible sin el apoyo, la confianza que directores de las carreras tuvieron y tienen en la propuesta de la materia; es decir, en que exista una instancia formativa que permita realizar un ejercicio crítico, comprender críticamente el vínculo universidad-comunidad y un aprendizaje activo y comprometido con problemáticas locales/regionales.
Luego, la materia habilita a que diversos estudiantes puedan conocer campos de acción, intervención e inserción profesional desde sus propias disciplinas sobre las cuales, en general, no tenían referencia previa.
Por último, la posibilidad de crear, proponer, imaginar abordajes sobre un tema que se investigó profundamente, es algo motivante para el estudiantado, ya que se promueve ese rol activo por parte de ellos (como sujetos productores de conocimiento), al tiempo que se debe respetar y reconocer el saber y la experiencia de los otros (actores).
-¿Qué nos podés decir sobre el espacio curricular como oportunidad?
La materia parte desde una perspectiva que entiende que las problemáticas y desafíos locales/regionales, llevados adelante por organizaciones barriales, cooperativas u organismos de gobierno y lo universitario tienen que caminar juntos. Que las necesidades y voluntades sociales tienen que tener su versión tecnológica y en ello se plantea que no existe una única tecnología que pueda responder adecuadamente a la complejidad y diversidad de necesidades y voluntades de una sociedad. La presencia de saberes populares y diversos sujetos sociales en el ámbito universitario cuestiona los marcos tradicionales de legitimación del conocimiento, exigiendo a la institución revisar sus espacios, tiempos y modos de construir saber.
La materia sostiene un modelo y proceso pedagógico con estudiantes de distintas carreras procurando la construcción de vinculaciones científico-territoriales alrededor de problemáticas socioproductivas y/o ambientales, y de aprendizaje de los otros. Supone reconocer procesos "desde abajo", poner en valor la historia organizativa de con quien/es se trabaja, de no reducir la mirada al saber universitario. El desafío no es proponer ideas, sino comprender cómo hacen los otros (un barrio, una institución, un organismo) para abordar una temática socioproductiva y/o ambiental y pensar y construir, de la mejor manera, la posición y rol que podemos tomar para generar una aporte a dicho actor. Asimismo, en el marco de ese ir aprendiendo sobre esos modos de hacer de los demás, explorar, crear, proponer soluciones posibles o imaginadas desde los propios saberes disciplinares de cada estudiante en interacción con sus pares ya que todo el proceso se realiza en grupos mixtos (interdisciplinarios) de trabajo. Finalmente, comprender e intervenir en la realidad social requiere indispensablemente de la interdisciplina, dado que los fenómenos comunitarios rebasan los límites de una sola disciplina y demandan el cruce articulado de saberes.
Temas. Extensión iluminación pública