La iniciativa, desarrollada por la secretaria de Extensión, Evelyn Colino, el equipo de esa Secretaría conformado por Soledad Fernandez y Paola Ferreyra y Mariano Amoroso, investigador independiente del CONICET y profesor asociado en la Sede Andina, da cuenta de cómo la institución transformó una respuesta de emergencia en una política orgánica que articula conocimientos científicos, técnicos y saberes locales para abordar los desafíos socioambientales de la región.
Una problemática compleja y el despliegue de capacidades
La región norpatagónica enfrenta incendios cada vez más frecuentes y severos debido al cambio climático, la acumulación de combustible y el crecimiento de las interfaces urbano-rurales. Estos eventos no solo afectan la biodiversidad, sino también las infraestructuras, economías regionales y la seguridad de las comunidades.
Para afrontar esta crisis, la UNRN despliega sus capacidades instaladas, destacando la sinergia entre la docencia, la investigación y la extensión. La institución integra saberes y prácticas diversas:
Saberes académicos y científicos: Aportados por las licenciaturas en Agroecología y la investigación de excelencia del IRNAD (UNRN-CONICET) sobre la ecología del fuego.
Prácticas artísticas y comunicacionales: La Licenciatura en Diseño Artístico Audiovisual integra la memoria socioambiental mediante producciones como el documental "Ecos del Fuego", fundamental para la concienciación social.
Saberes locales y técnicos: El programa se nutre de los conocimientos prácticos de comunidades y productores locales, en diálogo permanente con instituciones como el SPLIF, INTA, CEA N° 3 y CET N° 23.
Hacia la integralidad y la curricularización de la extensión
La creación de este programa marca un paso fundamental hacia la integralidad de funciones y la curricularización de la extensión: “La creación del Programa “Horizontes seguros: ciencia, acción y gestión territorial frente al fuego” fortalece la curricularización de la extensión. Esta política busca que las problemáticas reales del territorio se integren en los trayectos formativos obligatorios del estudiantado, permitiendo que acrediten saberes mediante acciones concretas como el diseño de planes de manejo preventivo y restauración ecosistémica junto a los pobladores”, indicó Evelyn Colino.
“No se trata de una transferencia unidireccional de información, sino de un modelo dialógico donde convergen el conocimiento científico con los saberes prácticos e históricos de comunidades y productores locales. Esta integralidad en el abordaje consolida el compromiso de la universidad pública con el desarrollo territorial y el abordaje colectivo de los desafíos socioambientales complejos. Al desplazar el eje desde la contingencia hacia una planificación orgánica, la UNRN pone todas sus capacidades al servicio de la soberanía y la resiliencia del territorio rionegrino”, subrayó.
El programa propone una estrategia de gestión asociada y co-construcción de capacidades, funcionando como un "paraguas institucional" para la generación de conocimiento aplicado y materiales educativos.