La inflamación gingival y su vínculo con el estado sistémico general.
El día 12 de Mayo se celebra el día de las encías saludables. En esta campaña buscamos concientizar sobre la importancia de la prevención y el tratamiento de la enfermedad periodontal, la cual en los últimos años fue tomando mayor relevancia, debido a su relación con el estado de salud general de los pacientes, pero que aún sigue siendo una problemática común.
Esta afección es una de las enfermedades crónicas más comunes en los seres humanos. Según estimaciones, en Argentina, la enfermedad periodontal en sus variables leves y graves afecta aproximadamente al 70% de la población, un número elevado dentro de Latino América, que no ha variado a lo largo de los años. Pero, ¿de qué hablamos cuando decimos enfermedad periodontal?
La enfermedad periodontal en su forma leve (Gingivitis) y en su forma más avanzada (Periodontitis), es ahora reconocida como una enfermedad inmuno inflamatoria crónica, cuyo factor etiológico es la placa bacteriana, que afecta los tejidos de sostén del diente. En la actualidad, su relevancia excede el ámbito odontológico, ya que se reconoce su impacto en la salud general del organismo.
El proceso se inicia con la acumulación de biofilm bacteriano sobre las superficies dentarias, lo que desencadena una respuesta inflamatoria local. En condiciones de cronicidad, esta respuesta se vuelve persistente y desregulada, favoreciendo la liberación de mediadores inflamatorios —como citoquinas y proteínas de fase aguda— que pueden ingresar al torrente sanguíneo. Asimismo, dada la característica del proceso inflamatorio, donde vemos aumentada la vasodilatación y la porosidad de los vasos sanguíneos, se generan las condiciones para la entrada de microorganismos bucales al torrente sanguíneo, pudiendo así diseminarse por todo el organismo. De este modo, el cuadro periodontal deja de ser un fenómeno exclusivamente bucal y adquiere repercusiones sistémicas.
Uno de los vínculos más relevantes es el que se establece entre la periodontitis y la diabetes mellitus. Esta relación es bidireccional: por un lado, la diabetes, especialmente cuando no se encuentra adecuadamente controlada, altera la respuesta inmunitaria y aumenta la susceptibilidad a infecciones, incluyendo la enfermedad periodontal. Por otro lado, la inflamación crónica propia de la periodontitis interfiere en la acción de la insulina, dificultando el control de la glucemia y contribuyendo a la agudización de la enfermedad metabólica.
Asimismo, la periodontitis se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. La diseminación de bacterias y mediadores inflamatorios hacia la circulación sistémica puede favorecer la disfunción del endotelio vascular, un proceso clave en el desarrollo de la aterosclerosis. Esto contribuye a la formación y progresión de placas de ateroma, aumentando la probabilidad de eventos como el infarto agudo de miocardio o el accidente cerebrovascular. Estudios recientes abordan otra problemática que podría estar relacionada con la enfermedad periodontal y es la aparición de Alzheimer. En estos estudios se evidenció la presencia de Porphyromonas Gingivalis (patógeno bucal) y sus subproductos en el tejido cerebral y en tejido neuronal inflamado lo que podría ayudar a la aparición o progresión de la enfermedad Estas patologías comparten, además, factores riesgo de comunes, tales como el tabaquismo, la alimentación inadecuada, el sedentarismo, el estrés y la obesidad. Este contexto favorece la aparición de múltiples enfermedades crónicas interrelacionadas, configurando un estado de mayor vulnerabilidad para el paciente.
Si bien la evidencia es más sólida en relación con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, la periodontitis también ha sido vinculada con otras condiciones, como enfermedades respiratorias, complicaciones durante el embarazo y diversos procesos inflamatorios crónicos.
Esta temática, la cual inició como teoría y luego fue reforzada por años de estudios e investigación, pone a la salud bucal, especialmente la periodontal, en el centro del debate. Es claro que los procesos inflamatorios pueden generar alteraciones sistémicas y siendo la periodontitis una enfermedad tan común, merece que se le preste especial atención, pero no para generar temor, si no para acercar a la comunidad las herramientas para poder prevenir y tratar.
En este marco, resulta fundamental comprender que la salud bucal forma parte integral de la salud general. La prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado de la enfermedad periodontal no solo permiten preservar las piezas dentarias, sino que también contribuyen a mejorar la calidad de vida y el estado sistémico del individuo. Un abordaje integral y multidisciplinario se vuelve, por lo tanto, esencial para optimizar los resultados en la atención de la salud. Desde la facultad de odontología de la UNRN reafirmamos nuestro compromiso para acercarle todas las herramientas necesarias a la población para poder prevenir y tratar esta problemática tan común.
Este es un trabajo realizado por Landaeta Tamara; Murgan Zahira; Ramirez Maria Belen; Sandoval Natalia; Seidler Micaela estudiantes de la carrera de Odontología para la cátedra de Ciencias de la Salud Integradas II.
Temas. unrn Cuidados en salud Odontología Sede Alto Valle - Valle Medio Universidad Nacional de Río Negro