Se conmemora cada 23 de junio. La fecha busca visibilizar el talento femenino, fomentar vocaciones tempranas y promover la equidad en un sector históricamente masculinizado.
Cada 23 de junio se celebra el Día Internacional de la Mujer y las Diversidades en Ingeniería, una fecha que invita no solo a reconocer los aportes de las ingenieras al desarrollo de nuestras sociedades, sino también a reflexionar sobre los desafíos que aún persisten para alcanzar una participación verdaderamente equitativa en esta profesión, estratégica para el futuro.
La ingeniería es una disciplina clave para dar respuesta a los grandes desafíos de nuestro tiempo: la transformación productiva, la transición energética, la innovación tecnológica, la infraestructura sostenible y la mejora de la calidad de vida de las personas. En este contexto, la formación de más profesionales constituye una necesidad para el crecimiento y el desarrollo del país. Sin embargo, ese desafío cuantitativo debe ir acompañado de otro igualmente importante: la inclusión.
La variable de género continúa siendo una de las grandes deudas pendientes, en especial en el ámbito de las ingenierías. La participación femenina todavía no logra superar el umbral del 30% en las estadísticas nacionales, un techo que se mantiene prácticamente inalterable desde hace años. Ahora bien, en las carreras que se dictan en la Sede Alto Valle - Valle Medio -Ingeniería en Biotecnología e Ingeniería en Alimentos- superamos ampliamente ese margen, ya que en la actualidad la participación femenina es de más del 60%.
Detrás de estos números existen múltiples factores. Persisten estereotipos culturales que asocian determinadas capacidades o intereses con los varones y limitan tempranamente las aspiraciones de muchas niñas y adolescentes. También subsisten barreras visibles e invisibles en los trayectos educativos y profesionales, que dificultan la permanencia y el crecimiento de las mujeres en ámbitos históricamente masculinizados.
Es por ello que entendemos que promover la diversidad aporta perspectivas, experiencias y formas de abordar los problemas que enriquecen la innovación y mejoran la calidad de las soluciones. Numerosos estudios internacionales han demostrado que los equipos diversos son más creativos, más eficientes y más capaces de responder a contextos complejos. Por eso, avanzar hacia una mayor participación de las mujeres y las diversidades en ingeniería no es solo una cuestión de justicia e igualdad: es también una condición para el desarrollo.
Con ese convencimiento, el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería de la República Argentina (CONFEDI) impulsa desde hace años distintas iniciativas orientadas a reducir las brechas de género. Entre ellas, la capacitación para el fortalecimiento de las áreas de género de las facultades de ingeniería de todo el país y la consolidación de espacios institucionales que promuevan entornos académicos más inclusivos.
Este 23 de junio es una oportunidad para reconocer a las mujeres que eligieron la ingeniería, a quienes abrieron caminos en contextos muchas veces adversos y a las nuevas generaciones que hoy se preparan para liderar las transformaciones del futuro. Pero también debe ser una ocasión para renovar nuestro compromiso colectivo con una ingeniería más diversa, inclusiva y representativa de la sociedad a la que busca servir.
Porque cuando más mujeres eligen, estudian y ejercen la ingeniería, ganan las instituciones, gana el sistema productivo y gana el país.
Nota elaborada por la Escuela de Producción, Tecnología y Medio Ambiente de la Sede Alto Valle - Valle Medio, y publicación del CONFEDI