El proyecto deLey de Inviolabilidad de la Propiedad Privada se trata en el Senado de la Nación este jueves 6 de agosto de 2026.
La Universidad Nacional de Río Negro, en ejercicio de su responsabilidad como institución generadora de conocimiento y comprometida con el bienestar y el desarrollo soberano de la región, manifiesta su firme oposición al proyecto de reforma normativa que el gobierno nacional impulsa bajo la denominación de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Esta institución considera que tal iniciativa representa una amenaza directa a la soberanía nacional, al resguardo del medio ambiente y a los activos estratégicos que resultan fundamentales para el bienestar de nuestra comunidad.
Entendemos que fomentar la concentración de bienes comunes y la extranjerización del suelo no solo profundiza la dependencia económica de nuestro país y favorece el drenaje de divisas, sino que también debilita sustancialmente el dominio sobre nuestra propia integridad territorial, vulnerando derechos esenciales de acceso a la tierra para los sectores populares, los pequeños productores rurales y para los pueblos originarios.
Advertimos con preocupación que el territorio no puede ser reducido a un simple activo financiero ni a una mercancía sujeta a los vaivenes de la especulación global; es, primordialmente, el cimiento físico y social sobre el cual nuestras comunidades edifican su identidad y sus proyectos de vida. Al renunciar a la potestad de regular quién y cómo accede a la propiedad de la tierra, el Estado deserta de su deber de garantizar la autodeterminación de su pueblo.
Esta desregulación es particularmente crítica en nuestra región, donde la propiedad del suelo se focaliza en regiones de vital importancia geopolítica, incluyendo zonas fronterizas, áreas con gran potencial minero, cuencas hídricas, acuíferos estratégicos y vastas extensiones de bosque nativo; una distribución que no es aleatoria sino que se inserta en una disputa global por recursos naturales en la que las potencias y empresas multinacionales suelen imponer lógicas de subordinación económica sobre los países periféricos.
La Universidad Nacional de Río Negro cuenta con carreras –como Ingeniería Ambiental, Licenciatura en Ciencias del Ambiente, Geología y Antropología- y con unidades de investigación que trabajan específicamente sobre estas problemáticas y sobre las características ambientales, sociales y territoriales de nuestra región. Las investigaciones y el conocimiento acumulado por nuestros equipos plantean serios reparos frente a una iniciativa que puede implicar la transferencia masiva de tierras a manos extranjeras y, además, someter aspectos centrales de esas operaciones a jurisdicciones legales fuera del país.
Como universidad pública tenemos la responsabilidad de poner nuestras capacidades científicas al servicio de la sociedad y de advertir cuando determinadas decisiones pueden comprometer el ambiente, el territorio, los recursos naturales y, en definitiva, la soberanía sobre decisiones estratégicas para el futuro.
Por eso, asumimos la responsabilidad de aportar al debate público un análisis riguroso y crítico fundamentado en el conocimiento. Es imperativo que las instituciones de ciencia y técnica contribuyan a la defensa de los derechos humanos y de la soberanía nacional frente a cualquier política pública que ponga en riesgo el patrimonio de quienes habitan este suelo.
Por tales motivos, exhortamos a los representantes legislativos a priorizar la protección de nuestra soberanía y a rechazar un marco normativo que compromete el futuro de la Patagonia y del país en su conjunto.