Se brindó hoy una conferencia de prensa conjunta entre la UNCOMA y la UNRN. Las Universidades nacionales con asiento en Río Negro convocaron a la cuarta Marcha Federal Universitaria.
En una conferencia de prensa conjunta, Beatriz Gentile, rectora de la Universidad Nacional del Comahue (UNCOMA) y Anselmo Torres, rector de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), acompañados por el vicerrector de la UNCOMA, Paul Osovnikar, el vicerrector de la Sede Atlántica de la UNRN, Daniel Barrio y la decana del CURZAS, Adriana Goicochea y junto a representantes gremiales y estudiantiles de ambas casas de altos estudios, llamaron a la ciudadanía a sumarse a la cuarta Marcha Federal Universitaria que se realizará el próximo martes 12 de mayo.
Anselmo Torres, rector de la UNRN, enfatizó la gravedad institucional de la situación: “Estamos ante lo irracional: la ley está en vigencia plena desde el 21 de octubre, fue promulgada, pero el Ejecutivo decidió en el mismo decreto no financiarla. Cuando la justicia no alcanza y el parlamento no alcanza, nuestra propuesta es convocar a que la sociedad nos abrace para volver a exigir el cumplimiento de la ley”. Asimismo, anunció que ante la "deriva autoritaria" del gobierno, elevarán una presentación ante la Relatoría de Educación de las Naciones Unidas para buscar presión internacional.
Por su parte, la rectora de la UNCOMA, Beatriz Gentile, destacó el rol estratégico de las instituciones en el territorio: “Nuestras universidades cubren una extensión geográfica que hace posible que cada pibe de la Patagonia pueda estudiar. El ataque no es contra los rectores, es básicamente cortarle las posibilidades a quienes quieren acceder a la universidad pública”. Gentile advirtió sobre la pérdida de recursos humanos en el sistema universitario: “En el último año tuvimos 275 renuncias de docentes y no docentes. Si esto continúa, la pregunta es: en el 2030, ¿en qué lugar van a estar las universidades?”.
Desde el sector gremial, Mahuen Gallo (Secretaria de ADUNC) vinculó la lucha universitaria con el desarrollo nacional: “Destruir el sistema científico-tecnológico implica tener un país con menor calidad de desarrollo y producción. Somos faro a nivel latinoamericano y estamos peleando no solo por salarios, sino por el futuro de los estudiantes y el impacto en toda nuestra comunidad”.
En representación de los estudiantes, Sol Martínez (presidenta del Centro de Estudiantes del CURZA) denunció el estancamiento de las políticas de bienestar: “Las becas Progresar están estancadas hace 3 años en $35.000, un monto que no alcanza ni para el transporte ni para conectividad. El 12 de mayo las calles tienen que estar llenas porque la universidad le pertenece a todo el pueblo argentino”.
Participaron de la conferencia: APUNC (Asociación del Personal Nodocente de la Universidad Nacional del Comahue), ATUNRN (Asociación de Trabajadores Universidad Nacional de Río Negro), ADUNC (Asociación Docentes de la Universidad Nacional del Comahue), ADURN (Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Río Negro) y Centro de Estudiantes del CURZAS.
Los datos de la desfinanciación
La crisis presupuestaria que atraviesan las instituciones públicas de educación superior se manifiesta en un ahogo financiero que afecta la operatividad básica del sistema. Según los datos presentados durante la conferencia, el sistema universitario nacional ha sufrido una pérdida superior al 45% en sus gastos de funcionamiento durante los últimos dos años. A esta situación se suma un recorte total en las partidas de inversión, registrándose una caída del 100% en los fondos destinados a infraestructura, ciencia y tecnología.
En lo que respecta a la situación salarial de los trabajadores, se estima que es necesario un incremento superior al 50% para recuperar el poder adquisitivo que se tenía en noviembre de 2023. Este escenario de desfinanciamiento ocurre a pesar de que la Ley de Financiamiento Universitario se encuentra en vigencia plena desde su promulgación el 21 de octubre del año pasado, tras haber obtenido mayoría calificada en el Congreso. Sin embargo, debido a la decisión del Poder Ejecutivo de no asignar los recursos correspondientes, el sistema acumula ya más de 500 días de incumplimiento de la normativa vigente.