Este proceso fue destacado como un acto de transparencia, destinado a explicar de manera abierta los resultados obtenidos y el uso de los recursos. Los documentos presentados reflejan una institución que, a pesar de atravesar un contexto de profunda emergencia salarial y financiera, mantiene un firme compromiso con la excelencia académica y la inclusión social. Tras la validación de estos documentos, se señalaron los logros alcanzados por la institución, que demuestran una notable capacidad de crecimiento a pesar de las restricciones presupuestarias nacionales.
En la apertura de la sesión, el rector de la UNRN, Mg. Anselmo Torres se refirió a la compleja situación presupuestaria que enfrentan las universidades nacionales, señalando que: “La universidad ha sido blanco de un ataque feroz en su financiamiento desde el inicio de 2024, derivado del incumplimiento del Estado nacional en sus deberes básicos de financiar la educación y respetar las leyes vigentes”. Torres explicó que el costo total de cumplir con la normativa universitaria representa apenas el 0,2% del PIB, una cifra menor a otros beneficios impositivos que el gobierno ha intentado otorgar a sectores económicos poderosos, lo que demuestra que el conflicto no responde a una falta de recursos sino a una decisión política. Ante este escenario y frente a las intimidaciones de la Subsecretaría de Políticas Universitarias para presentar planes de contingencia bajo amenaza de retención de fondos, el rector ratificó la convocatoria a una nueva Marcha Federal, que se realizará el 12 de mayo, con epicentro en la Plaza de Mayo, entendiendo que el reclamo “debe dirigirse al Poder Ejecutivo por ser el organismo que incumple la ley”.
Durante la sesión, se destacaron algunos de los hitos más relevantes de 2025, como el incremento del 21% en la matrícula estudiantil entre los años 2024 y 2025, un fenómeno que las autoridades atribuyen a “la fuerte valoración social de la universidad en el territorio rionegrino”. Este crecimiento en el ingreso se vio reflejado también en la eficiencia del sistema, logrando por primera vez superar los 1.000 egresados en un solo año, lo que consolida la eficacia de los planes de terminalidad de carreras implementados por la institución.
En el plano académico, la UNRN logró completar su oferta de formación en todos los niveles, contando actualmente con programas que van desde especializaciones hasta posdoctorados. Se destaca el avance en la reforma de planes de estudio para adecuarlos al sistema de créditos (SACAU) y la creación de nuevos doctorados, como el de Salud, Educación Física y Ciencias Exactas, muchos de ellos desarrollados mediante convenios de cotitulación con otras universidades de la Patagonia.
En el marco de la Asamblea, se destacó además la prioridad que durante este período ha tenido la investigación y el bienestar estudiantil como ejes de su gestión. En esa línea se manifestó que a pesar de la crisis, se realizó una convocatoria de investigación con un incremento en los montos de inversión de casi el 3.000% respecto a años anteriores y se mantuvo el financiamiento propio para becas estudiantiles, compensando la desfinanciación de programas nacionales como las becas Manuel Belgrano y Progresar. Asimismo, el área de extensión reportó niveles récord de actividad, con el dictado de nueve diplomaturas y más de 170 actividades anuales que vinculan a la universidad con el sector productivo y social de la región.
En materia de infraestructura, se resaltó el avance en los campus propios, como el de la Sede Andina y el de la Sede Atlántica, donde se proyecta el inicio de actividades docentes gracias a la inversión en servicios básicos y la gestión de nuevos espacios para campos experimentales. Estos logros, en palabras de las autoridades, reflejan una universidad que “no se limita a la resistencia, sino que apuesta decididamente por la transformación y el fortalecimiento institucional”.
Luego de las ponencias de los y la vicerrectora Dr. Diego Aguiar, Dr. Daniel Barrio, Dra. María Andrea Tapia sobre el desempeño de cada una de las tres sedes de la UNRN, la profesora Graciela Giménez, directora general de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad (OAC) de la UNRN, destacó que la producción de la Memoria Anual 2025 se ha alineado estrechamente con la evaluación del segundo Plan de Desarrollo Institucional (PDI), el cual comprendió el periodo 2019-2024. Giménez explicó que este trabajo busca "conformar un estado de la universidad honesto y transparente", funcionando como un informe de rendición de cuentas que permite explicar a la sociedad qué hace la institución, cómo lo hace y qué resultados obtiene. En este marco, detalló que durante el año pasado se realizaron talleres en las diversas sedes para evaluar el cumplimiento de las metas propuestas para el segundo sexenio de la universidad.
Este proceso de autoevaluación permitió identificar seis nudos críticos transversales en el funcionamiento institucional, los cuales, según la directora de la OAC, deben ser asumidos como un compromiso para la hoja de ruta futura: "Detectar problemas es asumirlo como un compromiso para la planificación del próximo PDI; el PDI que viene tendrá que tener como plataforma de planeamiento estos problemas que ya fueron detectados".
Finalmente, subrayó que la oficina a su cargo utiliza la evaluación como la herramienta principal no solo para detectar falencias, sino fundamentalmente para planificar y tender hacia una integración de procesos que garantice la calidad institucional en el tiempo.
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