Ante la necesidad de la comunidad académica y científica de contar con recursos de información especializados, muchas veces de carácter restrictivo por los altos costos de suscripción, se crea en el año 2002, en concordancia con la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación Nº 25.467,  la Biblioteca Electrónica del MINCYT  (BEMINCYT).

La BEMINCYT es una biblioteca sin colección física a la que se accede íntegramente por Internet (www.biblioteca.mincyt.gob.ar) con  la misión de satisfacer las necesidades de información de la comunicad científica argentina y con el principal objetivo de brindar acceso a su colección, artículos completos de publicaciones periódicas científicas y tecnológicas, bases de datos referenciales, resúmenes y demás información bibliográfica de interés, a los integrantes del Sistema de Ciencia y Tecnología.

Actualmente la UNRN, como integrante del Sistema de Ciencia y Tecnología, es reconocida por la BEMINCYT como institución habilitada y por consiguiente se permite el acceso a texto completo a 22.914 títulos de revistas científico-técnicas, 22.252 libros, 19.011 conferencias y congresos, y a bases de datos referenciales de gran valor para la comunidad científica.

Esto tiene que ver con la gestión del departamento de Biblioteca Electrónica, Repositorio y Contenidos Digitales, de la Secretaria de Investigación, Creación Artística, Desarrollo y Transferencia de Tecnología que tiene entre sus funciones la coordinación con la BEMINCYT y la promoción de su uso por parte de la comunidad académica.

Sobre este tema conversamos con la bibliotecóloga Tristana Pissaco, Jefa de este departamento.

¿Cómo es el procedimiento para acceder actualmente a la BEMINCYT?

Hoy, cualquier usuario, que forme parte de la comunidad de la UNRN, se docente, no docente, estudiante o investigador, puede acceder directamente al portal de la BEMINCYT y descargar a texto completo la totalidad de los recursos, sin necesidad de instalar ni configurar nada. La BEMINCYT reconoce que se está accediendo desde la Universidad y brinda acceso libre a sus recursos. Esto es el resultado del cumplimiento de una serie de pasos formales, técnicos y de coordinación.

¿Cuáles son los pasos que se dieron en este sentido?

En primer lugar se consolidó un equipo de coordinación que actúa de nexo entre la UNRN y la BEMINCYT. Este equipo de carácter interdisciplinario, quedó conformado por un coordinador general a cargo del Departamento de Biblioteca Electrónica, Repositorio y Contenidos Digitales, un coordinador técnico por parte del Departamento de Informática y Tecnología de las Comunicaciones,  y dos  comunicadores especializados de la Dirección de Comunicación Institucional y Comunicación de la Editorial UNRN.

Luego se envió la solicitud de incorporación de nuestra Universidad como institución habilitada y se describió el perfil de los usuarios potenciales: los docentes, no docentes,  estudiantes avanzados e investigadores. Por otra parte se puso en conocimiento a la Coordinación del MINCYT sobre las características propias de la UNRN, su organización y su particular distribución en el territorio.

El siguiente paso fue el envío de la información técnica referente a los diferentes sitios desde los cuales se prevé el acceso.

Estos dos primeros pasos permitieron que hoy si un usuario accede a la página de la BEMINCYT desde las instalaciones de la Universidad, la BE detectará automáticamente que se está realizando una consulta desde un nodo habilitado y por lo tanto permitirá el acceso libre a todos sus recursos. Hay que destacar que estamos en una instancia de prueba, por lo que es vital la comunicación y chequeo para comprobar que esto efectivamente sucede, que se puede acceder y descargar los documentos y en caso contrario, enviar los reportes para solucionar cualquier dificultad. Este sentido, tengo que decir en que la comunicación con la BEMINCYT es muy fluida y que estamos en permanentemente en contacto.

Hablaste de un primer y segundo paso, ¿cuál sería el siguiente?

El tercer paso, tan importante como los anteriores, es la difusión de este servicio. Hoy estos recursos están siendo subutilizados a nivel nacional, en la mayoría de los casos por un desconocimiento de que existe esta posibilidad o por creer, en nuestro caso particular, que aún es necesario cumplir con pasos bastante engorrosos que requerían la instalación de un programa y configuración de contraseñas, tarea que recaía en las bibliotecas de cada sede.

En otros casos directamente se desconoce la existencia y o la pertinencia de recursos para las áreas particulares de estudio, lo que ocasiona, por ejemplo, la solicitud de suscripción a publicaciones que ya están incorporadas en la BEMINCYT.

Todo esto se soluciona con una importante estrategia de difusión.

¿Qué acciones se prevén realizar como parte de esta estrategia de difusión?

En primer lugar y como eje de todas las demás acciones, la generación de instancias de sensibilización y de capacitación, tanto presenciales como virtuales, que apunten a que la comunidad de la universidad incorpore en su circuito de búsqueda de información, estos recursos disponibles.

En segundo lugar, la generación de materiales y herramientas  para tal fin, como tutoriales que expliquen claramente la manera de  acceder, de descargar, de utilizar el metabuscador de la BE y los diferentes buscadores específicos.

La incorporación de enlaces a la BEMINCYT que se encuentren visibles y accesibles en los sitios de búsqueda que utilizan los diferentes perfiles de usuarios, sean docentes, no docentes, estudiantes y o investigadores.

La incorporación de esta información a los de circuitos de comunicación, teniendo en cuenta intereses y las grandes áreas de la ciencia, relacionando recursos específicos con áreas específicas. Esto, en términos de la bibliotecología, se denomina Difusión Selectiva de la Información y  no es otra cosa que informar a los usuarios acerca de los recursos documentales disponibles, teniendo en cuenta los diferentes perfiles e intereses.

Para acceder a la BEMINCYT http://www.biblioteca.mincyt.gob.ar