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Presentaron inédita historia de la clase media argentina

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Con invitación de la UNRN

El cordillerano - 15/08/2009

Presentaron libro sobre la clase mediaEzequiel Adamovsky observó que si bien la Argentina se piensa a sí misma como poseedora de significativos sectores medios, éstos nunca habían sido objeto de investigación. Superó esa omisión, claro.

Para dar a conocer su “Historia de la clase media argentina: apogeo y decadencia de una ilusión, 1919-2003”, pasó por Bariloche el investigador Ezequiel Adamovsky, quien cumplió su cometido el último miércoles en la sala de prensa de la Municipalidad. El autor pudo departir con la gente de Bariloche gracias a la invitación que le formulara la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), a través de dos de sus instituciones.

Adamovsky echó a correr sus neuronas a partir de una llamativa omisión. “El libro surgió de una comprobación: a pesar de que este es un país que se enorgullece de tener una clase media muy extensa, hasta ahora no había ninguna investigación sobre la historia de la clase media. Había cantidad de libros sobre la historia de las clases altas y las clases bajas, pero ninguno sobre la clase media. Entonces, me pareció un síntoma muy curioso que no se hubiera observado hasta ahora a ese grupo social”.

Como siempre sucede en el curso de investigaciones serias, aparecen hallazgos. “Una de las cosas que me asombró es que la clase media como tal surge en la Argentina bastante después de lo que uno se imaginaría. El libro comienza en 1919, cuando recién se empieza a hablar de la clase media y concluye en 2003. Pero en verdad, el momento de formación de la clase media como tal es en los años ‘40, con la irrupción del peronismo, como reacción frente a ese movimiento tan plebeyo, tan de clase baja en su momento. Ahí fue que se cristalizó un grupo social identificado como clase media”.

Definió el investigador que “lo que llamamos clase media es un conjunto de grupos muy heterogéneos que siempre fueron muy diferentes y lo siguen siendo. Es muy distinta la situación de un médico con buenos ingresos que la de un pequeño almacenero. También es muy distinta la situación de un empleado de comercio respecto del dueño del comercio, así que como sectores, los medios son muy heterogéneos”.
 De todas maneras, aclaró Adamovsky que “lo que yo estudio es la identidad de clase media, es decir, qué imaginan las personas cuando se consideran de clase media... Esta es una identidad que surgió con algunas marcas y elementos muy particulares que se pueden seguir reconociendo hoy. Por ejemplo, al surgir como una reacción frente al peronismo, está la suposición que al menos por omisión, la clase media es anti-peronista. Por supuesto, existen cantidad de personas de sectores medios que son peronistas pero se supone por omisión, que la clase media es anti-peronista”.

Grupos heterogéneos

“Lo que llamamos clase media es un conjunto de grupos muy heterogéneos que siempre fueron muy diferentes y lo siguen siendo. Es muy distinta la situación de un médico con buenos ingresos que la de un pequeño almacenero. También es muy distinta la situación de un empleado de comercio respecto del dueño del comercio, así que como sectores, los medios son muy heterogéneos”. Ezequiel Adamovsky, investigador

¿Hijos de la inmigración?

“Lo mismo respecto de algunos otros elementos que estudio en el libro, que tienen que ver con características raciales, entre comillas... Se supone que la clase media es descendiente de los inmigrantes europeos, por oposición explícita o implícitamente, al bajo pueblo que se supone criollo, negro entre comillas, o mestizado. Hay implícitas en esta forma de imaginar la sociedad, toda una serie de valoraciones. Se supone que la clase media es la abanderada de la racionalidad, de la modernización del país y otra vez, por oposición al bajo pueblo, al que se supone la masa atrasada, ignorante o incapaz para el progreso... Por supuesto, son estereotipos muy prejuiciosos que han marcado la identidad de la clase media en la Argentina y que la hace diferente a clases medias de otros países, inclusive de la región”, señaló Adamovsky.
 Los últimos capítulos del volumen se detienen en el período que implicó un cimbronazo sin precedentes para los sectores medios. “Precisamente con eso quería concluir. El 2003 cierra de alguna manera el momento de fuerte crisis que vivimos en 2001 y 2002. Fue una crisis terrible que justamente por su profundidad, permitió un contacto entre los reclamos de los sectores medios y los sectores bajos, que hacía mucho tiempo que no se producía. Ese contacto sembró algunas dudas sobre esta separación tan fuerte que hay entre clase media y clase baja”, expresó el investigador.
Claro está que esos resquemores reaparecieron con renovado vigor hace poco más de un año. “En verdad, el libro tiene un epílogo que llega hasta 2007 y 2008, hasta el conflicto con el campo que hubo el año pasado, donde también se volvió a ver un poco lo contrario de 2001. Surgieron prejuicios de antigua data, otra vez tratando de separar a la clase media de la baja. Pero una vez más, tampoco hay que generalizar. Así como no toda la clase media salió a reclamar en 2001, porque la parte de la clase media a la que le había ido bien en los ‘90 no salió a reclamar, estaba más bien encerrada en sus countries o en sus propios asuntos, tampoco es cierto que en 2008 la clase media como un todo haya salido a apoyar el reclamo de los empresarios rurales. Una parte lo hizo, pero otra parte no. Lo interesante es que se presupone que la clase media como un todo, se identifica con los reclamos de la clase más alta. Eso es efecto de la identidad que yo estudio en el libro, más que de las conductas concretas de las personas reales, que son muy variadas”, insistió Adamovsky.